Un polígono entero parado por una arqueta. Eso fue lo que me
Un polígono entero parado por una arqueta. Eso fue lo que me encontré una mañana cerca de la Calle Mayor, con dos naves sin poder sacar agua y el encargado mirando el reloj más que yo.
La limpieza de pozos negros en naves industriales no se parece en nada a la de una vivienda. Ahí entra de todo: grasa, restos de obra, hasta arena que arrastra el camión sin querer. Se va pegando por capas, y cuando por fin avisa ya lleva semanas cociéndose por dentro.
No me cuentes toda la historia, dime solo por dónde sale el agua. Eso pregunto siempre primero, porque el resto se ve con la cámara metida dentro del pozo.
Cámara y a mirar.
Esa vez tardé más de lo que me hubiese gustado, la verdad, entre localizar la arqueta buena y sacar todo lo que se había acumulado. Pero se quedó limpio de verdad, no solo destapado por un rato.
Como desatascos en San Sebastián de los Reyes me toca moverme también por Madrid capital, y los polígonos me dan trabajo casi todas las semanas. Si notas que el agua tarda cada vez más en irse, mejor avisar antes de que pare la nave entera.